Capítulo 7 – Te envío mi calor

Te imagino pequeño ser,
arrullado por el calor de mis manos,
de mi pecho, de mi vientre.

Ahora, estás lejos de mi cuerpo,
pero mi energía permanece a tu lado,
acunándote, envolviéndote,
es inmensa, mágica,
capaz de atravesar paredes,
recorrer miles de kilómetros,
está ahí, junto a ti.

Mi energía es una luz amarilla, anaranjada,
que brota de todo mi cuerpo, de mis manos.
Te veo entre ellas, mecido, protegido,
preparándote para continuar creciendo en mi vientre.

Hay calor a 327º bajo cero,
el de mi amor que siempre te acompaña.